Tras el éxitazo del pasado curso académico, no había mucho que pensar. Estaba claro que había que repetir la estupenda experiencia de intercambio que forjamos con los alumnos de primaria del CEIP Bretón, tan vecinos nuestros como que podríamos hablarnos casi de acera a acera, con la lectura y la escritura como excusa y medio.
Así que repetimos, y mejoramos los hitos del año anterior. Lo primero, en Navidad, cuando nos intercambiamos postales deseándonos lo mejor.
Y lo segundo ayer, cuando un grupo de Aspace, 16 personas, salimos por la puerta hacia su Cole para encontrarnos de nuevo con ellos, que nos tenían preparadas varias sorpresas: nos contaron un cuento de propia invención, que ilustraron con dibujos; nos leyeron poesías originales, tan increíbles como ésta que nos dejó con la boca abierta y, por último, nos enseñaron el bibliopatio y el huerto, del que nos llevamos en la mochila varias lechugas y achicorias para casa, Aspace, queremos decir. Un completo, vamos.
Nos han dejado el listón tan alto que ya nos hemos puesto a pensar qué podemos hacer para cuando nos visiten ellos en abril, visita obligada, que esperamos ilusionados como agua de abril.
