Es una silla, una silla de baño, pero para nosotros es mucho más. Desde un punto de vista profesional, la posibilidad de facilitar las transferencias de nuestros compañeros y compañeras al aseo, o la seguridad de contar con un equipamiento estable y seguro, recién adquirido gracias al apoyo económico de entidades públicas.
Desde el personal, la comodidad de acceder a cualquier espacio, de salvaguardar nuestra intimidad y de sentirnos a gusto en cualquier momento, por ejemplo, peinándonos.
