Aumenta nuestro conocimiento hortelano y vamos ganando en experiencia, tanta como para preguntarnos por qué se nos helaron las semillas de tomate el pasado año.
Por eso, y siempre con la asesoría de los miembros de la Asociación El Colletero, hemos instalado un invernadero de lo más molón, con arcos altos, que permitan que nuestros compañeros y compañeras deambulen por él cómodamente y sigan experimentando para que los productos de nuestro huerto crezcan fuertes y sanos.
