Aunque suene a paradoja, vivir de forma independiente es también vivir en comunidad.
Siempre hemos dicho que una de las mejores virtudes de nuestras viviendas especializadas y también uno de sus principales retos, era acostumbrarnos a vivir fomentando las relaciones con otros muchos, sea en las reuniones de vecinos o en el patio del parque, y aprender a hacerlo.
No es fácil, pero, por eso, también nos preocupamos en nuestras viviendas especializadas de desarrollar un programa de habilidades sociales con diferentes talleres que tienen que ver la movilidad en la comunidad, las habilidades interpersonales o el desarrollo del ocio

